Atención, foto: una sonrisa de oso, por favor
Cámaras fotográficas que intuyen su presencia y disparan un click. Con un impresionante banco de imágenes, el FAPAS (Fondo para la Protección de los Animales Salvajes), conoce cada día mejor la situación de los osos pardos de nuestro país. Ahora y con la ayuda de la Obra Social de Caja Madrid, este proceso mejora para proteger mejor a uno de los animales más admirados de nuestra fauna. Clara Casanova García, Técnico de Proyectos del FAPAS, nos lo explica.
¿En qué consiste el proyecto de control fotográfico de la población de oso pardo cantábrico de la Fundación (FAPAS)? Desde al año 1998, en FAPAS desarrollamos un proyecto que consiste en instalar cámaras con sensores en árboles o entornos naturales. Cuando los sensores detectan movimiento, se activa la cámara y dispara una fotografía. Lógicamente como en el monte puedes tener todo tipo de animales, no siempre va a ser una foto de oso la que salga. ¿De todas las fotos realizadas, cuántas son de osos y cuántas de otros animales? Para que te hagas una idea, ahora mismo en el archivo fotográfico hay unas 10.000 fotografías. Y de esas solo 650 son de oso. Otros animales como el zorro cuenta con 2.500 fotografías, el jabalí con 2.300, también tenemos corzos y un largo etc. ¿Por qué necesidades surge esta idea? Para complementar el trabajo de campo que ya se venía haciendo de seguimiento de oso, que consiste básicamente en hacer recorridos que se repiten todos los años y en los que se van recogiendo indicios de su presencia: huellas, excrementos, pelo enganchado en corteza de árboles... lo que ocurría es que no se tenían imágenes de ese animal. Ahora, gracias al uso de cámaras, lo que se está consiguiendo es llegar a un grado mayor de individualización de ejemplares. (ser capaces de diferenciarlos y conocerlos). ¿Cuáles son las novedades el proyecto? La idea es crear un archivo fotográfico digital con las más de 8.000 fotografías obtenidas en los últimos años y realizar diversas actividades de divulgación. ¿Qué pensáis conseguir? El objetivo del proyecto es favorecer la gestión de la población de oso pardo y mejorar sus medidas de protección y conservación. Ahora mismo lo que ocurría es que todo ese material estaba en papel, en negativos y también era un riesgo que se deteriorase, perdiese, de que le ocurriera algo. Nos interesaba tenerlo digitalizado para tener además un mayor manejo de esa información, de intercambio con otras organizaciones que desarrollan proyectos de conservación de oso, para su uso en publicaciones divulgativas de educación ambiental... ¿Vais a cambiar de cámaras?Teníamos un problema y es que con las cámaras que trabajábamos no conseguíamos un resultado óptimo porque la velocidad del disparo era un poco lento. Entonces claro, desde que el sensor de movimiento detecta el paso de un bicho hasta que salta el disparador, a lo mejor pasan 3 o 4 segundos y a lo mejor el animal ya no está ni en el campo de visión de la cámara. Entonces, cada vez se están haciendo equipos mejores, estamos trabajando también en ese tema, y Caja Madrid nos ayudará a adquirir este material que es más costoso. Estamos haciendo también a nivel de difusión del proyecto y de divulgación un audiovisual divulgativo para dar a conocer un poco en qué consiste el proyecto de control fotográfico, los métodos que se utilizan, las dificultades que se encuentran, los resultados que se están obteniendo... Luego haremos una distribución entre organizaciones que trabajan en temas de conservación de biodiversidad, espacios protegidos, universidades, centros de naturaleza, centros de interpretación... todas las instituciones que puedan tener un interés: medios de comunicación... También vamos a hacer una exposición fotográfica de una selección que hemos hecho de ampliaciones que vamos a hacer y que van a estar en principio en el mes de marzo en la Casa Encendida de Madrid y luego vamos a intentar moverlo lo más posible: a nivel regional en Asturias, en ayuntamientos, en casas de la cultura... y otras organizaciones que nos la soliciten. ¿Sirve el proyecto para detectar las amenazas a las que se enfrentan estas poblaciones de osos? Sí, y este hecho es fundamental. En algunas fotografías obtenidas hemos constatado que algunos osos tienen marcas de lazo, lo que nos da una idea de dónde pueden estar instaladas estas trampas y lo que también nos da información que podemos llevar a las administraciones para que tomen medidas. Las fotos descubren también a cazadores furtivos o a turistas que se meten en áreas de acceso restringido. El proyecto también nos ayuda a detectar problemas de alimentación entre la población de oseznos. Hubo una osa con crías que aparecía hace dos años con unos oseznos muy escuálidos, con la marca de las costillas... y curiosamente dos años después volvimos a fotografiar a esa misma osa con dos crías nuevas y que tenían un aspecto físico mucho mejor. Este ejemplo nos permite saber cómo se encuentra el estado de recursos alimenticios para esta población, la garantía de las carroñas que pueden comer... ¿Comparáis datos con otras organizaciones? Cada tres meses se hace una reunión con la consejería que medio ambiente y donde otras organizaciones también aportan los datos con los que trabajan. Se hace puesta en común y se sacan conclusiones. ¿Y esas conclusiones son positivas? ¿Qué salud presenta la población osera española? Las tendencias en principio son buenas, la población osera va en aumento en los últimos años, y el índice de osas con crías ha aumentado. Pero hay que ser precavidos, porque puedes tener unos datos muy buenos de partos y si luego existe una mortalidad muy alta, no sirve de nada. Lo que nunca se puede perder de vista es que no estamos tan interesados en saber si hay 130 o 133 osos, sino más bien en articular medidas de conservación ligadas a esos estudios o censos: plantando árboles que procuren recursos alimenticios, o estudiando de qué manera la presencia de carroñas en el medio natural les puede afectar o todas las actuaciones que se nos ocurran puedan servir para ayudarles. Texto: Inés Marichalar Fotos: FAPAS |