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La igualdad de sexos protege a los niños
Asegurar la igualdad de género y la paridad en la toma de decisiones entre hombres y mujeres en la esfera familiar, laboral y política es esencial para un mayor desarrollo y bienestar de los niños en todo el mundo, según el Informe sobre el Estado Mundial de la Infancia 2007 de Unicef. Sólo la mitad de las mujeres participan en las decisiones familiares en diez de los 30 países en desarrollo analizados por Unicef. El bienestar de las mujeres incide en el desarrollo de los niños y las niñas y hace que los países prosperen.
PERFILES. eL informe de Unicef indica que la eliminación de la discriminación por razones de género no sólo es un derecho moral, sino que es crucial para el progreso humano y el desarrollo sostenible, ya que la igualdad entre los géneros y el bienestar de la infancia van de la mano. Cuando las mujeres están sanas, reciben una educación y disponen de libertad para aprovechar las oportunidades que les brinda la vida, los niños y las niñas se desarrollan y los países prosperan, obteniendo de este modo un doble dividendo para la mujer y la infancia.
"Si las mujeres no reciben educación, no gozan de buen estado de salud ni de autonomía, quienes sufren son los niños y las niñas", afirma Ann Veneman, directora ejecutiva de Unicef.
En el informe se afirma que los recientes avances en la situación de la mujer han sido insuficientes, debido a que millones de niñas y mujeres continúan viviendo en situación de pobreza, carecen de poder y sufren los efectos de la discriminación. También sufren de manera desproporcionadamente elevada las consecuencias del sida, tienen menos probabilidades de recibir una enseñanza y a menudo son víctimas de la violencia física y sexual. En la mayor parte del mundo, los hombres siguen recibiendo un salario mucho más elevado que las mujeres, aun en los casos en los que realizan el mismo trabajo.
RECOMENDACIONES
La organización formula recomendaciones concretas a los gobiernos y la sociedad civil para conseguir la igualdad de género en el ámbito de la salud, la educación, la participación en la política, la igualdad de oportunidades labores y en la toma de decisiones familiares en los hogares. En Latinoamérica y el Caribe una de cada 160 mujeres tiene riesgo de morir al dar a luz, frente a una de cada 4.000 mujeres en los países industrializados. La cifra contrasta aún más en África subsahariana, donde una de cada 15 mujeres corre riesgo de muerte maternal.
El informe revela que sólo la mitad de las mujeres participan en las decisiones familiares en sus casas en diez de los 30 países en desarrollo analizados en el estudio. En Burkina Faso, Mali y Nigeria, cerca del 75 por ciento de las encuestadas dicen que son sus maridos quienes toman las decisiones en cuestiones de salud y lo mismo opina un 41 por ciento de las entrevistadas en el sur de Asia.
A la vista de estos datos, Unicef afirma que, si las mujeres tuvieran el mismo nivel de influencia en las decisiones domésticas, habría 13,4 millones de niños malnutridos menos en el sur de Asia, y 1,7 millones menos en África subsahariana.
Mientras que el índice de alfabetización de las mujeres adultas en Latinoamérica es de un 99 por ciento respecto al de los hombres, en Oriente Medio y Norte de África es de un 77 por ciento, y en África Central y Occidental de un 63 por ciento.
Los niños con madres que no han sido escolarizadas tienen al menos dos veces más de probabilidades de no completar la escuela primaria que las que han tenido acceso a la educación básica. En los países en desarrollo, por ejemplo, una de cada cinco niñas no finaliza la educación primaria, y sólo un 43 por ciento ingresa en la secundaria.
PARIDAD PARLAMENTARIA
El estudio expone que en países como Argentina, Rusia y Ruanda han sido las parlamentarias las impulsoras de leyes a favor de la salud y la educación infantil.
En julio de 2006, las mujeres representaban el 17 por ciento del total de parlamentarios a nivel mundial, por lo que Unicef sostiene es que hasta 2068 no existirá una igualdad de género en el ámbito político. Para adelantar el proceso, la organización recomienda el establecimiento de un sistema de cuotas, similar al que existe en 17 de los 20 países con mayor presencia femenina en sus parlamentos.
El fomento de la igualdad de género es el aspecto principal del Objetivo de Desarrollo del Milenio número 3. Unicef sostiene que, de conquistar ese objetivo, sus beneficios no se limitarán a las mujeres y los niños y niñas, sino que se harán sentir en muchos otros aspectos, desde la reducción de la pobreza y el hambre hasta la mejora de la salud mundial y la sostenibilidad del medio ambiente. |
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