izquierda
¬ Entrevista  

Gervasio Sánchez

Fotógrafo y Periodista

Fotografía de Gervasio Sánchez cedida por José Miguel Marco (Heraldo de Aragón)

" 24.000 muertes al día por hambre en el mundo. Eso también es terrorismo"

Gervasio Sánchez ha vivido de cerca casi todos los conflictos armados ocurridos en los últimos 20 años. El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Perú, Croacia, Kosovo, Ruanda, Afganistán o Camboya, son sólo algunos de los destinos donde este periodista vocacional se ha atrevido sin miedo a denunciar, utilizando como único instrumento la verdad. "No me gusta callarme cuando los medios no cumplen con su obligación de informar, especialmente cuando se trata de conflictos olvidados". Esta forma de pensar le ha llevado siempre más allá, y le ha convertido en uno de los periodistas independientes más reconocidos de nuestro país. Quince Días ha hablado con él

Mi principal preocupación ahora: cambiar la conciencia de los políticos

Un proyecto realizado: en noviembre saldrá un libro que he escrito sobre la
desmilitarización de los niños soldados en Sierra Leona, con la presencia de
un misionero javeriano, Chema Caballero que ha dirigido un proyecto muy
innovador.

Un proyecto por realizar: quiero hacer un libro sobre la memoria histórica y
el olvido de los desaparecidos en América latina y en otros países del
mundo.

Una causa por la que merece la pena luchar: la gran causa de la vida es
luchar por la dignidad de las personas que sufren y que están olvidadas en
el mundo.

Una causa perdida: pienso que políticos, diplomáticos, intelectuales,
periodistas... prefieren perder el tiempo en charlas desprovistas de interés
que preocuparse por el sufrimiento de tantos seres humanos.

Una noticia positiva: Que los tres jerarcas de las Azores (Aznar, Blair y
Bush) estuvieran fuera del Gobierno de sus países antes de acabar el año. Ya
lo hemos conseguido con Aznar, y espero que ocurra pronto con los otros dos,
porque no se pueda engañar tan descaradamente a la opinión pública. No digo con esto que los sustitutos sean la panacea.

Un hecho histórico: el hecho de que la medicina pueda salvar vidas humanas,
aunque se contradiga con las muertes provocadas por las armas generadas por los países más ricos.

Un héroe: Un héroe es por ejemplo Sofía, una joven de Mozambique, que no
tiene piernas por culpa de una mina antipersona y que recorre 9 kilómetros
todos los días para ir a la escuela de su aldea.
Héroe es también el niño soldado, que después de haber matado y violado ha
conseguido llegar a la universidad. Es toda aquella persona que ha
conseguido rehabilitarse después de vivir circunstancias brutales.

Un villano: aquellos que pudiendo evitar la muerte de víctimas civiles no
hacen nada. Entre ellos destacaría a muchos políticos, diplomáticos, hombres
de negocios, dueños de industrias petroleras...

Mi mayor logro: el tener la conciencia tranquila y poder seguir trabajando
en lo que me gusta por encima de las trabas que he encontrado en mi camino,
en una profesión regada de personas mediocres dispuestas a destruir la
esencia del periodismo.


¿En qué conflictos has estado presente?

Llevo trabajando más de 20 años en conflictos armados en decenas de países. En América Latina y Centroamérica he estado presente en los ocurridos en los años 80: en El Salvador, Nicaragua, Guatemala, Perú, Chile, Colombia... En los años 90 empecé a trabajar en los Balcanes, cubriendo Croacia, Bosnia o Kosovo. He estado también en Africa: Ruanda, Sierra Leona, Congo, Sudán... Y por otro lado en Afganistán, Camboya y Oriente Medio.

¿Por qué elegiste trabajar en algo tan duro?

Empecé porque siempre he tenido interés en viajar y conocer países lejanos, y porque quería ser testigo directo de lo que ocurría en aquellos involucrados en conflictos. Quería saber si sería capaz de documentar lo que estaba pasando de forma fiel, por lo que evité por todos los medios desde el principio asentarme en cualquier tipo de empresa, sea cual fuere su ideología. Quería evitar que me "cortasen las alas" periodísticamente hablando. Quería ser independiente y lo he conseguido.

¿Tu último viaje ha sido a Irak? Cuéntanos un poco qué es lo que has visto allí

Irak es un país muy complejo para trabajar, existen muchos secuestros, muchos grupos irregulares que no obedecen a una escala de mando clásica y lógica... y todo esto provoca que te topes en muchos sitios con personas de tendencia radical, lo que hace muy peligrosa la cobertura periodística. Además, la situación de inseguridad se agrava cada día por la incapacidad de los estadounidenses de llevar a cabo un plan de posguerra, y me temo que estamos ante un conflicto de larga duración.

Nunca has tenido problemas en denunciar y alzar la voz ante lo que has visto, ¿Te ha supuesto eso algún problema añadido en tu carrera?

Desde el punto de vista periodístico nunca he tenido problemas. Pero no me gusta callarme cuando los medios no cumplen con su obligación de informar espcialmente sobre los conflictos olvidados, que no son mediáticos y sólo salen a la luz cuando ocurre algo muy desastroso. Es una tendencia muy generalizada entre los medios, más interesados en evitar los gastos y buscar beneficios rápido. Prefieren vender, por ejemplo,una enciclopedia el domingo porque da más dinero y sacar un dominical ligth sin ningún tipo de interés informativo para no poner en peligro las inversiones publicitarias que hacer un periódico basado en la verdadera información.

Entonces, ¿Crees que tienen mucha culpa los propios medios por haber "olvidado" esos conflictos?

Los conflictos olvidados existen porque los medios de comunicación los olvidan y solamente apuestan por la guerra de moda. La opinión pública debería pedir explicaciones a los reponsables de esta situación porque estamos ante una falta de respeto a las víctimas.

¿Cómo podemos ayudar desde aquí? ¿Falta movilización, información de los españoles?

La sociedad española debería ser mas autocrítica porque tienen derecho a conocer la situación real que viven muchas personas en el mundo. Los medios están más interesados en promocionar a los "vencedores" y marginan a los "perdedores", cuando estos,en realidad, suelen ser los verdaderos héroes que se defienden de la guerra de la manera más digna. La única forma de presionar a los medios para que cambien de actitud es amenazarles con no comprar sus periódicos o revistas. Hay que amenazarles con cartas al director y correos electrónicos. El día que se den cuenta del peligro de un lector crítico cambiarán de actitud.

¿Cuáles son los temas que piensas necesitan ser denunciados?

Los problemas de los países del Tercer Mundo. Es vergonzoso lo que ha ocurrido en la última cumbre sobre el Sida. Los países ricos se han reído descaradamente de las víctimas de esta enfermedad, han obviado sus responsabilidades, parece que no les importa el sufrimiento de millones de enfermos. Hablo de los países que conforman la Unión Europea, incluido España, Estados Unidos, Japón, Canadá... Parece que a estos países tampoco les importa el sufrimiento que se produce por culpa del tráfico ilegal de diamantes en países africanos como Sierra Leona o Angola. No les preocupa la actitud de rapiña que llevan a cabo las grandes multinacionales del petróleo capaces de corromper gobiernos en el Tercer Mundo para conseguirlo a mejor precio. Tampoco se preocupan de hacer una campaña contra el tráfico de armas ligeras, las verdaderas armas de destrucción masiva.... Es vergonzoso que la mayor parte de la prensa francesa esté controlada por empresas armamentísticas, un país que dice "estar en contra de la guerra"... 24.000 personas mueren cada día de hambre. Eso es terrorismo, el terror ejercido por las grandes potencias.

Has colaborado con ONG realizando campañas por ejemplo contra las minas antipersona, nos puedes contar un poco más en qué proyectos te has involucrado ?

Tengo relaciones estrechas con bastantes ONG, especialmente con Médicos sin Fronteras, Intermon oxfam y Manos Unidas. He trabajado en diversos proyectos. Entre ellos, en un proyecto de desmilitarización de niños soldados en Sierra Leona, y estoy dispuesto a trabajar en cualquier tipo de proyecto que sirva para mejorar y denunciar la penuria que viven tantas personas.

¿Qué es peor, una guerra injusta como la de Irak o una guerra olvidada como la de Ruanda, Etiopía?

La guerra es la manifestación más evidente del fracaso del ser humano. Es mucho más vergonzoso una guerra olvidada por décadas que una guerra mediática.

derecha
Saber más

separa noticia
¬ "La prensa maniatada"

Artículo de Gervasio Sánchez, que se define como periodista independiente, aunque colabora de manera regular con Heraldo de Aragón (este artículo pertenece al periódico) y Cadena Ser, además de escribir también para otros medios de comunicación como el diario "La Vanguardia" o la revista "Tiempo".

"Corren malos tiempos para la información, reconvertida en una mercancía manufacturada en función de intereses económicos y políticos cada día más oscuros. Corren malos tiempos para la investigación periodística cuando la prensa se ha vuelto más progubernamental y actúa, en muchos casos, como portavoz de los gobiernos y, a veces, de los partidos de la oposición, que tarde o temprano conquistarán el gobierno.

Hemos visto como la prensa estadounidense ha aporreado tambores de guerra y se ha plegado durante los dos últimos años a las exigencias de las grandes multinacionales, dueñas absolutas de los principales medios de comunicación. No sólo han comprado la propiedad física sino que también han establecido la censura y la manipulación como prácticas habituales.

Hemos visto cómo se fabrican las mentiras para organizar una guerra en Irak y cómo la prensa se convierte en correa de transmisión de las falsedades más punibles. Hemos visto cómo las pruebas de las brutales torturas han tardado meses en ser mostradas ante una opinión pública transfigurada por el impacto.

Los mismos medios que escondieron las pruebas durante semanas y meses han tenido que publicar las imágenes para no perder una exclusiva o ser acusados de ocultar las pruebas de los delitos. De nuevo, el periodismo reconvertido en una mercancía que compite por la audiencia, triunfando sobre un fango putrefacto por razones inmorales.

Algunos diarios estadounidenses han hecho autocrítica y han pedido perdón a sus lectores. Han reconocido la publicación de informaciones erróneas puestas en circulación de manera mal intencionada por el propio gobierno estadounidense.

Han admitido que el ejercicio del verdadero periodismo y sus valores más sagrados e intrínsecos, aquel que impone la veracidad por encima de la primicia, hubiesen podido evitar la guerra de Irak o al menos dificultar la toma de decisiones de los responsables políticos.
Han comenzado a mostrar la cara más oculta del drama que asola el país asiático en el preciso momento en que dos candidatos corren el maratón electoral que culminará el próximo noviembre con las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Es muy posible que este cambio de actitud tenga una mayor influencia en un cambio de posición de los electores estadounidenses como ha ocurrido en Gran Bretaña en las elecciones de junio.

También estaría muy bien que algunos medios de comunicación españoles admitiesen sus errores y pidiesen perdón a sus lectores, oyentes o televidentes. Durante un año han azuzado al anterior presidente del gobierno para que actuara como colaboracionista de Estados Unidos contra la férrea voluntad de la inmensa mayoría de la población española, provocando un daño colateral inmenso a nuestro país.

Tertulianos ofuscados y supuestos analistas demagógicos han aplaudido decisiones irresponsables simplemente porque se impusiesen sus alocadas tesis. Cuando el nuevo gobierno ha decidido, por mandato popular, retirar las tropas españolas de la ratonera iraquí, estos mismos testaferros del pensamiento propio y único se han lucido llamando fuga y acto de cobardía a lo que simplemente era el único camino para evitar el desastre.

Mientras esto ocurre, las víctimas, ciudadanos anónimos cuyas historias están ajustadas a un guión de muerte y desesperación, son olvidadas, o lo que es peor, utilizadas en contextos interesados. En 1999, la comunidad internacional y la prensa se solidarizó con los kosovares, reconvirtiéndolos en los refugiados por antonomasia a los que bendecimos con excedentes informativos cuando habíamos olvidado su tragedia durante una década...."


separa noticia